Notas escritas de noche
La consulta termina y la nota queda para después. A las nueve de la noche se escribe de memoria, y lo que se pierde ahí no vuelve.
Módulo
Desde $65 + IVA al mes · la inteligencia artificial va incluida
Un solo hilo por paciente: anamnesis, consultas, recetas y archivos en orden. Y encima, una inteligencia artificial que resume el expediente, contesta preguntas diciendo de dónde sacó cada dato, y ejecuta tareas por vos cuando se lo confirmás.
Qué resuelve
Un paciente vuelve después de tres meses y hay que acordarse de qué se le dijo, qué se le recetó y qué quedó pendiente. Si eso está en papel, en un Word y en la cabeza de dos personas, la consulta arranca perdiendo diez minutos.
La consulta termina y la nota queda para después. A las nueve de la noche se escribe de memoria, y lo que se pierde ahí no vuelve.
Las consultas en un lado, los laboratorios en el correo, las recetas en un talonario. Nadie tiene la película completa del paciente.
«¿Este paciente es alérgico a algo?» debería tomar dos segundos, no una revisada a cinco años de notas antes de recetar.
Cómo funciona
Consultas y notas en orden cronológico, con lo que cada especialidad necesita registrar y nada de lo que no.
Motivo inicial, antecedentes personales y familiares, alergias, medicamentos, hábitos, ocupación y red de apoyo. Los campos se configuran: lo que tu especialidad no usa, no aparece.
Una consulta queda abierta hasta que la cerrás, y se ve marcada como tal en el hilo. Podés guardar borrador, salir y seguir después sin perder lo escrito.
Una sesión de psicología registra estado de ánimo, técnica trabajada y tarea para la próxima; un control de nutrición registra otra cosa. Cada tipo de consulta lleva sus campos.
Presión, frecuencia, temperatura, peso y saturación quedan registrados por enfermería antes de que el paciente entre, y aparecen dentro de la consulta.
Aparte del expediente clínico hay un espacio para tus propias notas. No las ve administración, no salen en el PDF exportado y no se comparten.
Podés dar acceso a otro profesional que atienda al mismo paciente, y el expediente se exporta en PDF cuando hay que referir o entregar.
Inteligencia artificial
La IA de SanaMi no opina ni diagnostica: trabaja sobre lo que está registrado en el expediente, dice de dónde sacó cada dato y no ejecuta nada sin que vos lo confirmés.
Antecedentes, alergias, medicación actual y en qué quedó la última consulta, en un panel al lado del expediente. Podés cambiar al resumen estándar cuando querás verlo sin IA.
«¿Ha tenido diabetes?», «¿qué se le recetó la última vez?». Responde solo con lo que está registrado y te dice de dónde sale, para que lo verifiques.
La consulta queda redactada en lenguaje clínico a partir de lo que pasó en la sesión. Vos la revisás, la corregís si hace falta y la firmás: nada entra al expediente sin tu visto bueno.
El modo agente
En vez de explicarte dónde hay que hacer clic, el asistente ejecuta. Y porque ejecuta, se le pusieron límites antes que funciones.
Empezar prueba gratisLo que la IA no hace: no diagnostica, no receta por su cuenta y no cierra consultas. Todo lo que genera queda marcado como contenido de IA, con el recordatorio de verificarlo contra el expediente. La responsabilidad clínica sigue siendo del profesional.
Qué incluye
Es el plan de Agenda + Expediente: todo lo de la agenda más el expediente completo y la inteligencia artificial, sin cobro aparte por la IA. El precio es en dólares y no incluye IVA.
Ver planes y preciosNo trabaja solo
Viene de una cita y sale hacia una factura. Por eso no hay que volver a escribir quién es el paciente en ningún paso.
Toda consulta se liga a una cita: de ahí salen el servicio, la preconsulta de enfermería y lo que después se factura.
Ver el móduloUn expediente por persona, no uno por doctor. Si la atienden dos profesionales, los dos escriben sobre el mismo historial.
Ver el móduloLa consulta cerrada pasa a comprobante electrónico sin volver a digitar al paciente ni el servicio que se le dio.
Empezar
En la demostración abrimos un caso con historial cargado y le hacés las preguntas que se te ocurran. Es la única forma honesta de saber si te sirve: no se puede juzgar por una lista de funciones.